sábado, 28 de diciembre de 2013

AROMAS DEL RECUERDO





Me llegaron aromas a azahar y pronto llegó la primavera
El olor se tejió con el de incienso
Y el sonido de un tambor trajo tras de el
Una semana santera.
De pronto olió a jazmín y una biznaga malagueña
Invadió el ambiente de fragancia a verano en la Malagueta.
El tufillo a madera quemada advertía la presencia
De espetitos de sardinas asándose en la arena
Y ese perfume de azúcar quemada y ese otro de caramelo
Anuncian la Feria de Agosto, algodón y bailoteo.
Huele a tierra mojada y con ello llega el fresco
Finaliza el verano y pronto los niños al colegio.
El aroma del marismo anuncia de levante el viento
Y si es de alcantarilla de poniente por supuesto.
Ahora el olorcillo es a castañas asadas
Hace cierto frío, estamos empezando la otoñada.
Luego olores dulces a turrón, mantecados, polvorones
Y la nariz colorada nos trae la Navidad como cada año a casa.
Y entre olores  embriagantes sin darte cuenta de nuevo
Vuelve el aroma de azahar y otro año con perfumes
Que te inmortalizan momentos, situaciones y lugares
Que solo quedan en el recuerdo.


EN ESTADO INDEFINIDO


La noticia fue agridulce
Pero tu ya lo sabias
De aquellos polvos estos lodos
De la felicidad a la ilusión perdida

El vacío, la soledad, el desasosiego
Largas noches en vela
Mis  llantos mezclan penas y miedo
El ya lo sabe, pero no quiere saberlo

¿Aquello fue amor o simple deseo?
Yo estaba muy segura
Sin saber lo que estaba haciendo
Le entregué todo lo que tenía
Amor caricias y mi cuerpo

Dudo que deba hacer
Si llevar mi pena en silencio
O borrar de mi cuerpo su mancha

Y comenzar de nuevo

viernes, 27 de diciembre de 2013

Como casi todos los días que puedo hoy me he sentado en ese microcosmos que es el bar de la esquina de detrás de mi casa, si habéis leído bien, microcosmos y voy a explicaros porqué.

En el mundo convivimos personas, animales y cosas dentro de un clima que varía según qué región, pues bien en mi pequeño bar puedes disfrutar el clima es muy variable, puedes sentarte en la terraza y sufrir los diferentes vientos ya sean de levante, poniente, del norte y del sur, cada uno acompañado de los fenómenos atmosféricos propios, agua, frío, calor que aquí llamamos terral, brisa marina e incluso la mar chicha que así se denomina cuando no sopla ningún viento. En el interior y dependiendo de la zona en que te sientes hay corrientes, solecito por una ventana y en verano puedes elegir entre el frío del aire acondicionado y el calor africano del rincón del fondo. En cuanto al aroma interior tenemos el de fritura malagueña, el de carne asada y hasta el de unos callos recalentados. La luz también depende de la zona, desde el fluorescente vibrador hasta la penumbra de barrio periférico.
Pero lo realmente mas importante son los personajes variopintos que invaden ese territorio común.  
A primera hora entra un señor con gafas, bien trajeado de colores oscuros, más bien serio, nunca habla con nadie,  encorbatado, algo giboso y que siempre pide café, pronto descubrí que era el director de la sucursal de la Caja de Ahorros de al lado. De pronto se llenan dos mesas de unos jóvenes de ambos sexos uniformados y que siempre piden un copioso desayuno o merienda, dependiendo de la hora, café o zumos, bocadillos, sándwich  y bebidas refrescantes que los y las más delgadas dejan a la mitad y cuyas conversaciones los delatan como empleados de una gran superficie, son del súper de al lado. Conforme avanza la mañana casi al mediodía llega lo más florido del barrio o sea todos los parados, los jubilados, los bebedores habituales y los ancianos. Entre esta multitud comienzan a pulular vendedores de todo, cupones, lotería, calcetines, calzoncillos, pulseras, fauna africana diversa y todo lo que quieras. Se habla de futbol de política de lo bueno que estaban años atrás los chanquetes, el pedrito y los pintaos, la Victoria grande y los chumbos en verano, entran varios marroquíes que se sientan a tomar un café que les dura tres horas y que hablan en su idioma que parece que siempre se están peleando, a veces se oye hablar en un raro francés de quien ha venido de vacaciones a su ciudad pero les parece que da categoría hablar en la lengua de Molière aunque se haga mal. El camarero, dueño, cocinero y limpiador, siempre se está quejando de la crisis con una cara más agria que un pomelo, la ciega de los cupones ve mejor que yo y el pobre anciano que siempre entra cuando ve a quién siempre le invita, saluda desde lejos esperando un desayuno que sus 300 euros mensuales no da para tomar, de camino se lleva un platito para su cena si alguien lo paga, solo y en el aquel salón en el rincón del ángulo  oscuro como el arpa de la rima de Becquer, lloraba la soledad en que se encontraba.

Y entre gritos infantiles, peticiones de tapas, risas artificiales, reacciones de los efluvios alcohólicos y silencios eternos pasa un día cualquiera que nunca será igual que el anterior y que se repetirá asiduamente para el que mire a su alrededor y sepa ver y oír.

lunes, 23 de diciembre de 2013

LA ESPANTÁ (MALAGA 1937)

Llevo sobre mis hombros el peso de mi fortuna
Tantos años para esto, ropa vieja y una funda
Mi familia va delante, el rumbo siempre incierto
Nos persigue enfermedad y hambre, y nos persiguen por eso,
Por ser pobres, los sintierra, los hambrientos.
La casa llevamos al hombro, al costado los pequeños
Y si ya saben andar, pues andando, camino estáis haciendo.
A veces del mismo mar salían explosiones de fuego que
Al golpear en la tierra se volvían un infierno.
Llovía granizo de plomo escupido desde el cielo
Por pájaros criminales que mataban sin recelo.
Se sembró con nuestros cuerpos el camino de la matanza.
Regado con nuestra sangre crecieron hombres valientes
Mujeres que han dado ejemplo apretando bien los dientes

Y  un recuerdo maldito de una huída hacia la muerte.
LA POBRE ANCIANA




Quise mirar a través de sus ojos
Y me asusté

Quise leer en los surcos de su cara
Y no sabía entender

Vi su pobreza y su miseria

Y me revelé
COMO TODAS LAS VIDAS


Quien no ha sido en la vida
Torero de fieras negras
Negras como la existencia
De quien la suerte deserta

Negras como sus almas
Como sus intenciones, negras
Malos hechos, malas artes
Mala intención dondequiera

Con su muletilla blanca
Con estilo y con entereza
Se pasan la vida sorteando
A esos bichos con paciencia.

Quien no ha sido en la vida
Torero de fieras negras.